
El presidente de la República, José «Pepe» Mujica, realizó el viernes 14 de marzo una histórica visita a la localidad de Gregorio Aznárez, convirtiéndose en el primer presidente de izquierda en visitar oficialmente la zona oeste del departamento de Maldonado. Motivó la presencia del presidente el festejo por la llegada de UTU a la localidad y fundamentalmente por la recuperación de 4.000 hectáreas por parte del Instituto Nacional de Colonización que permitirán desarrollar allí una serie de proyectos agrarios, educativos y sociales.
En este sentido se prevé instalar una filial de UTU, un proyecto de colonización lechera, un Centro MEC y un nuevo CAIF, así como viviendas de Mevir.
La tercera es la vencida
Era la tercera vez que se anunciaba la visita de Mujica a la zona oeste de Maldonado; primero fue cuando se inauguró el plan Ceibal en inglés en la Escuela 6 de Pan de Azúcar, después para la inauguración de UTU Arrayanes, pero a ninguna de las dos asistió. La tercera es la vencida, dice el dicho, y Mujica aterrizó finalmente en Aznárez.
¿Por qué se justificaba la presencia del presidente en Aznárez? Muy simple. Fue Mujica el principal gestor para la recuperación de estas tierras a través de gestiones iniciadas en el año 2006, cuando era ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, que fueron continuadas en este periodo, ya con Mujica como presidente: «Este proyecto tiene una historia increíble» dijo Mujica al comenzar su discurso, cuyas principales apreciaciones desarrollamos mas abajo.
Es la primera vez que un presidente de izquierda visita en misión oficial una localidad de la zona oeste de Maldonado. Tabaré Vazquéz nunca lo hizo siendo presidente (sin embargo, si lo hizo varias veces durante la campaña electoral del 2004 y ahora ya se anuncia para abril una cena en La Fontana del Argentino Hotel).
Mujica, quien también estuvo en reiteradas ocasiones en la campaña electoral del 2009, es la primera vez que visita oficialmente la zona en calidad de presidente. No obstante hay comentarios que indican que el presidente y la Primera Dama, concurren de vez en cuando al balneario Solís, a la casa de una hermana de Lucía, aunque claro está, no corresponden a visitas oficiales.
Mujica «aguantando el temporal»
La advertencia naranja vigente y la intensa lluvia desatada en la noche del viernes no fueron obstáculos para que Mujica encabezara los festejos ante tan significativo acontecimiento, que ya había sido suspendido en febrero por inclemencias del tiempo.
El presidente, en un dignísimo gesto (poniendo incluso su salud personal en riesgo) aguantó el temporal permaneciendo a la intemperie y bajo agua, cubriéndose apenas con un paraguas, que igualmente no pudo evitar que el presidente y la Primera Dama regresaran empapados a la capital del país.
Además de la parte oratoria, que incluyó la bienvenida del anfitrión, alcalde de Solís Grande, Hernán Ciganda, de la presidenta del Instituto de Colonización, Jacqueline Gómez , y del presidente de la República, entre otros, también se pudo disfrutar de un espectáculo artístico a cargo de la murga Agarrate Catalina, Daniel Viglietti, y de los artistas locales Maximiliano González y Dúo «Los Juglares». Cabe destacar la actitud del cantante David Suárez, parte también de la organización, ya que es concejal de Solís Grande, que prefirió no subir al escenario para agilizar el trámite de los festejos ante la apremiante situación climática que se vivía esa noche.
También asistieron altas autoridades nacionales y departamentales como los ministros Francisco Beltrame, de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, y Ricardo Ehrlich, de Educación y Cultura, además de los presidentes Ariel Díaz, de Mevir, Wilson Netto, de ANEP, Eduardo Davyt de UTU, y el intendente de Maldonado, Óscar De los Santos, entre otros.
Colonización recuperó 4.000 hectáreas en Aznárez
Mujica comenzó su discurso reconociendo que «no es fácil en este país, a veces, ver pasos positivos de progreso social y económico. No es fácil, dijo el presidente, agregando que el proyecto que se inauguraba en Aznárez «tiene una historia increíble», procediendo a relatarla.
Mujica explicó que por Ley, el Instituto Nacional de Colonización tiene la primera opción de compra cuando hay una venta de tierra relativamente importante, pero la mayor parte de las veces el Instituto no dispone de los recursos para hacerlo, aseguró el presidente.
Sin embargo, en el año 2006, siendo el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, llegó la información de la venta de estas tierras, llamando la atención el precio tan bajo al que se vendían. Inmediatamente se averiguó y quedó establecido que el precio era ficticio con el fin de evadir impuestos.
Vaya sorpresa, dijo el presidente, cuando se empieza a desatar el «fatto», donde aparece que el campo estaba alquilado por 15 o 20 años a una firma que tenía naturalmente el derecho de posesión y que pagaba un dólar por hectárea y por año, cuando en aquel tiempo el arrendamiento estaba entre 80 y 100 dólares por hectárea y por año.
Entonces empezó el pleito, que duró años, al cual el presidente calificó de verdadera «batalla jurídica», y en el cual estaba detrás un escritorio importante, con gente «de doble apellido», porque naturalmente los «pelados» no pueden hacer estas cosas, puntualizó Mujica.
Finalmente, después de «apretar y apretar», esta firma decidió entregar el campo y pagar una multa, que fueron unos cuántos dólares que le vinieron muy bien al instituto, indicó el presidente, lamentando, a su vez, todo el tiempo perdido por el juicio, cuando ya los tamberos podrían estar desde hace tiempo instalados y trabajando.
Han pasado tres cambios de dirección en el Instituto de Colonización persiguiendo esto, pero al final «hemos llegado» dijo el mandatario, reflexionando que «no tuvieron en cuenta que aquel ministro iba a ser presidente y se les iba a complicar cada vez más el asunto».
El presidente aseguró que estas tierras se van a convertir en una colonización lechera, donde MEVIR construirá las viviendas para los futuros tamberos, pero agregó además que el proyecto se verá enriquecido con la llegada también del ministerio de Educación y Cultura, donde la UTU «se arrima» trayéndoles un escalón a los muchachos.
Mujica pidió que este proyecto lleve el nombre de Don Enrique Erro, en honor a quien, desde el ministerio de Industria, luchó por el precio del azúcar y dio batalla con el grupo Rausa. Recuerdo aquella oferta que le hicieron de 300.000 dólares como coima por una compra de azúcar (que le puso un comisario atrás de una cortina y (Erro) los mandó en cana).
El presidente basó su sugerencia en que la gente nueva de Uruguay tiene que saber que hay muchos uruguayos que han peleado por una país derecho y por los derechos de los más sumergidos y postergados y, pasados los años, estas cosas deben simbolizar y representar la imagen de la lucha de esa gente.
Enrique Erro fue ministro de Industria y Trabajo del gobierno del Partido Nacional en 1959 y posteriormente senador por el Frente Amplio entre 1972 y 1973, cuando fue obligado a marchar al exilio, falleciendo en París en el año 1984.
Finalizando su discurso, Mujica destacó la importancia subjetiva y emocional que representa para el gobierno este proyecto en Gregorio Aznárez, considerándolo el punto de partida de una larga lucha que tiene que ver con la tierra, pero también con el progreso social de una localidad que quedó como apartada de la civilización cuando sucumbió el imperio Rausa.
«Es como si el Estado se hiciera cargo del olvido y tratara de reflotar un nuevo capítulo para este rincón del país, por eso le pido a la gente que lo cuide y lo defienda» sentenció el presidente.
Mujica concluyó si discurso comprometiéndose a luchar para que el presupuesto de UTU sea similar al de todos los liceos del país, no menos. El presidente agradeció al público presente por haber «aguantado el chaparrón».
Semanario La Prensa
Publicado domingo 16 de marzo 2014 – 23:01 horas
Fotos: Milagros Álvarez y www.presidencia.gub.uy












