La escritora mas leída del país, Mercedes Vigil, fue censurada y excluida de la 3ª edición de la Fiesta del Libro que se realizó del 30 de noviembre al 03 de diciembre en Piriápolis. Vigil, de las principales exponentes contemporáneas de la cultura uruguaya estaba confirmada por la Mesa Social, institución organizadora del evento, para presentar su nuevo libro «Palabra de inglés» el sábado 2 de diciembre a la hora 15:00 en el salón La Fontana del Argentino Hotel. Sin embargo, desde la propia Mesa Social, 48 horas antes de la inauguración, llegó el verticalazo y la bajaron de la grilla.
Los hechos
Buscando repetir el éxito del año anterior, un representante de la Mesa Social se acercó a la redacción de semanario La Prensa pidiendo si podíamos convocar nuevamente a Mercedes Vigil con el fin de jerarquizar la 3ª edición de la Fiesta del Libro. Con gusto, realizamos la gestión y la escritora respondió inmediatamente aceptando la invitación, por supuesto, sin pedir nada a cambio, tal como ocurrió en la edición anterior.
Se coordinó fecha y hora y la presencia de Vigil quedó confirmada para el sábado 2 de diciembre a la hora 15:00. La autora iba a presentar su nuevo libro «Palabra de inglés». Esto ocurrió entre miércoles 22 y jueves 23 de noviembre. El viernes 24, la noticia fue portada en la edición papel de diario La Prensa. El martes siguiente, 28 de noviembre, dos días antes de inaugurarse la muestra, una integrante de la Mesa Social, en tono notoriamente hostil, llamó a nuestra redacción para preguntarnos «de donde habíamos sacado que Vigil iba a estar en la Fiesta del Libro porque la grilla estaba armada y no había lugar para ella…. La grilla la arma fulana de tal y no tiene lugar» sentenció la representante de la Mesa Social.
A buen entendedor, pocas palabras. Así como la invitamos, ahora nos tocaba trasmitir a Vigil la violenta, intolerante y arbitraria decisión que, por supuesto y como era de esperar, la escritora entendió y supo comprender inmediatamente.
Con el fin de no afectar el normal desarrollo de la Fiesta del Libro, evento que nos gusta mucho y por eso lo apoyamos desde el comienzo, y por el respeto y consideración que nos merece la gente que trabaja denodadamente para llevarlo adelante, preferimos no hacer público el escándalo que coarta la libertad de expresión y que mancha la reputación de la Mesa Social que con esta actitud pierde toda credibilidad poniendo un manto de duda sobre si realmente es mesa social o política.
Boicot a Mercedes Vigil
Pero la historia no termina acá. Después de bajar de la grilla a Vigil, una mujer que horas antes nos había convocado a una movilización en contra de todo tipo de violencia hacia la mujer, nos pedía que le confirmáramos si venía Mercedes Vigil a la Fiesta del Libro, porque en ese caso, ella y un grupo de «intelectuales» de Piriápolis pondrían en marcha un boicot a la escritora.
No dábamos crédito a lo que leíamos, por eso le preguntamos a quien había matado Vigil para ser merecedora de tanta violencia, la misma que horas antes salieron a repudiar. Esto fue lo que nos respondió la vecina (sic): «La sra Mercedes Vigil es sumamente cuestionada por su arrogancia y desprecio para sus semejantes entre los que me incluyo. Tuvo una muy lamentable presentación de uno de sus libros en la Fiesta del libro del año pasado, por lo tanto muchos intelectuales y escritores de mi conocimiento estarían dispuesto a no venir de saber que la Sra. estará presente»
Evidentemente la mujer no sabia que diario La Prensa es quien convoca a la escritora, porque cuando aseguró «tuvo una muy lamentable presentación… en la Fiesta del libro del año pasado» podemos afirmar que eso es una gran mentira. Jamás escuchamos un sólo comentario negativo del pasaje de Mercedes Vigil por la Fiesta del Libro y prueba de ello es que este año la propia Mesa Social la vino a buscar.

Declarada Visitante Ilustre de Piriápolis

Mercedes Vigil, poseedora de 7 libros de oro (cientos de miles de lectores), fue declarada «Visitante Ilustre» de Piriápolis por el Municipio local y por la Asociación de Fomento y Turismo. Fue en setiembre del año 2016, cuando se inauguraba el ciclo «Charlas de café» organizado por Fomento y Turismo con el apoyo del Municipio de Piriápolis y el Argentino Hotel. En el año 2010, la Intendencia de Montevideo la había declarado Ciudadana Ilustre de la capital uruguaya.
Tras sus polémicas declaraciones sobre Viglietti, se iniciaron campañas a través del sito de internet Change.org, para que los respectivos organismos retiraran el galardón a la escritora. En Montevideo se recolectaron 25.500 adhesiones, mientras que en Piriápolis, fueron 500. Incluso se hicieron gestiones para que Fomento y Turismo le retirara el título.

Ninguna campaña ha tenido eco en los organismos públicos, mientras Vigil ya ha dicho que no devolverá el galardón a la Intendencia de Montevideo, explicando que de hacerlo, sería un mal mensaje para los jóvenes admitir que la ciudad de Montevideo le pertenece a un grupito de exaltados y sería admitir que es posible que si alguien grita que no le gusta lo que tu opinas te puede quitar un galardón»
Esto fue lo que Mercedes Vigil escribió sobre Daniel Viglietti en su cuenta Facebook, el día que velaban al cantautor:
«Un amigo de Facebook escribió hoy que aguardaba mi reflexión sobre Daniel Viglietti. Entonces fue que me enteré de su muerte. Contesté que no veía el motivo por el cual debía emitir opinión sobre la muerte de alguien a quien no conocí personalmente. De más está decir que no me siento autorizada a hacer comentario alguno sobre su arte, lo mío no es la música. El mentado amigo cibernético se ofuscó y replicó que debí haber vivido en otro país mi adolescencia, que dudaba de mi carácter de “intelectual” y de mi “objetividad”. Asombrada ante tal frescura, contesté que no me dejo amilanar por “el relato” y que el problema de la supuesta “intelectualidad” a la que él se refería, radicaba en que yo sí viví en Uruguay y por tanto, no me como “el relato”. Los vi construir una epopeya que costó sangre y miseria a la América latina, los escuché predicar que en la URSS se vivía como en el paraíso. Los vi vivir como señores a costa de la ayuda a los “perseguidos” y luego los vi volver. No sé si fue peor que volvieran o que antes se fueran y mintieran tanto. Porque a su regreso los vi, como aves carroñeras pasar a cobre todo lo que encontraron a su paso: miles de horas en TV pública, cargos culturales muy bien pagos, subsidios, apoyos estatales….repugnantes todos. Hoy debo decir que personajes como Viglietti abonaron una visión hemipléjica de la realidad latinoamericana mientras me los cruzaba en el primer mundo, viviendo como reyes y predicando con la pobreza ajena. En fin, no tenía intención de hablar de Viglietti, pero ante tanto escribiente inventando próceres debo decir que su paso por la realidad nacional ha sido, sin dudas, nefasto»
Sus palabras tuvieron amplias repercusiones en redes sociales, a favor y en contra, algunos coincidiendo con sus manifestaciones, otros rechazando el momento en que las hizo, el día que velaban a Viglietti, que un mes antes había actuado en el Antelfest Piriápolis siendo cuestionado en redes sociales por el discurso político que hizo sobre el escenario al que calificaron de «desubicado» y «fuera de lugar»
Tras la polémica, Vigil participó de varios programas televisivos, repudiando las agresiones de las que fue objeto, calificando a sus detractores como «fascistas e intolerantes»
En «Esta boca es mía» de canal 12, Vigil, manifestó: «Me preocupa que haya gente, aunque sean una minoría, que crean que la libertad de expresión puede ser coartada»
«Es increíble que en el Uruguay de Pepe Batlle, de Emilio Frugoni, de Luis Alberto de Herrera, alguien pueda creer que juntando firmas te saco y te pongo, no por delitos, no por afrentas morales, sino por opinar distinto al relato oficial» sentenció la escritora.
Alfredo García, uno de los panelistas del programa mencionado, en desacuerdo con Vigil trató, en cambio, de «fantasmas» a quienes juntan firmas. «Querer silenciar a alguien de sus opiniones, así sean la antítesis de lo que yo pienso, juntando firmas me parece absolutamente antidemocrático. Discrepando plenamente con Mercedes, automáticamente por la juntada de firmas me siento al lado de Mercedes…. seguí hablando tranquila» afirmó García.







