Natalia Heredia para semanariolaprensa.com
Los juguetes sexuales, (o “sex toys”) son objetos que sirven para alcanzar o aumentar el placer en la pareja o para autocomplacerse.
Los juguetes no son una invención moderna, sino que existen desde hace miles de años atrás. Registros históricos señalan que ya existían por ejemplo consoladores. Algunos fueron creados con fines terapéuticos según los criterios de ese momento, por ejemplo para curar la entonces llamada “histeria femenina”.
Con ganas, el uso de estos objetos además de ser divertido tiene muchos beneficios:
–Mejora el rendimiento sexual tanto en mujeres como en varones. Es frecuente que la rutina se instale en la vida sexual de pareja, y para solucionar esto es necesario buscar alternativas que ayuden a recobrar el deseo, el interés y la atracción. Los juguetes sexuales son una excelente opción para volver a encontrar la “magia” perdida.
-Se pueden experimentar fantasías, tanto estando sola/o como en pareja, aportando un ingrediente material al juego.
-Hacen posible el “cambio de roles” en la pareja, es decir, uno/a puede estar más activo y otro/a más receptivo.
-Hacen posible que puedan realizarse prácticas que serían (casi) imposibles sin ese objeto, lo que deriva en más placer.
Estudios demuestran que los objetos más vendidos son:
-el vibrador (el cual cuenta con un motor que funciona con pilas o energía eléctrica y emite vibraciones y/o rotaciones estimulando el clítoris y la vagina),
-consoladores o dildos (tienen forma similar al pene, no vibran, pueden ser de látex, silicona, etc; se utilizan para penetración vaginal o anal),
– anillos para el pene (ideal para usar con la pareja, se colocan en la base del pene, aumenta el flujo sanguíneo produciendo una erección más potente, al mismo tiempo algunos traen una extensión que estimula el clítoris),
-masturbadores para hombres (objetos con formas de bocas, vaginas y anos, que brindan una sensación similar a la de la penetración, elaborados con un material muy parecido a la piel),
-lubricantes (ideal para facilitar la penetración durante el coito vaginal y anal; siempre deben ser hechos a base de agua),
-lencería y accesorios (la ropa interior sexy potencia el placer e invita al juego, hay también prendas comestibles),
-aceites (básicos para el inicio del encuentro principalmente, ya que despiertan las zonas erógenas mientras el cuerpo se relaja, también hay velas, inciensos, etc).
Hay quienes utilizan objetos “caseros” como juguetes sexuales. Con creatividad, información y cuidado pueden utilizarse objetos más comunes, que si bien no fueron creados con ese fin, seguramente puedan cumplirlo a la perfección. Siempre hay que recordar que los objetos utilizados para penetraciones no deben ser de mayor tamaño al órgano que simulan ser, deben ser resistentes (para no quebrarse) y ser usados con preservativo para evitar infecciones.
La ducha (la presión del agua para estimular el cuerpo), los pañuelos (para cubrir los ojos y acentuar otros sentidos como el gusto, el olfato, el oído y el tacto, o para atar), los cubos de hielo (el cambio de temperatura genera una extrema sensación), y alimentos como los helados, mermeladas o dulces (sobre el cuerpo), son algunos de los insumos caseros para alcanzar el máximo placer.
A pesar de esto es recomendable conseguir los productos en los locales especializados. Los juguetes sexuales se consiguen en comercios destinados a tal fin (“sex shops”), e incluso pueden ser comprados a través de páginas webs. Quizás provoque un poco de vergüenza y timidez acercase, pero vale la pena.
Aunque persistan tabúes, lo cierto es que estos productos eróticos ayudan a que las personas den rienda suelta a la imaginación, y se animen a disfrutar plenamente de su vida sexual.
Lic. Natalia Heredia Fumero. Psicóloga. Terapeuta Floral. Contacto: [email protected]






