La sociedad uruguaya está conmocionada por el horror en Villa Serrana que cegó trágicamente la vida de un niño de tan sólo 10 años de edad. El peor desenlace tuvo el secuestro de Felipe Romero a manos de su entrenador de fútbol, Fernando Sierra, que todo indica que primero lo sedó, después lo mató y posteriormente se suicidó. Los cuerpos fueron hallados sin vida ésta mañana en Villa Serrana, departamento de Lavalleja, en una zona cercana donde habían abandonado el automóvil que Sierra utilizó para sacar al niño de una escuela de Maldonado. El plantel de perros adiestrados llevó a los efectivos policiales al lugar donde se había consumado la tragedia.
Felipe Romero Pérez, de 10 años de edad, murió trágicamente víctima de un disparo de arma de fuego a manos de su entrenador de fútbol, Fernando Adrián Sierra López, de 32 años de edad, que tras cometer el homicidio, se suicidó. Se presume que mediante fármacos, Sierra sedó previamente al niño para después ultimarlo.
Los cuerpos presentaban disparos de arma de fuego en la cabeza, estaban abrazados, descalzos y el niño yacía sobre la humanidad del homicida. El arma, un revólver calibre 22, estaba en el lugar. Según forense, la muerte de ambos se produjo unas 24 horas antes de ser encontrados en una quebrada de Villa Serrana, lo que indica que la tragedia se consumó momentos después de abandonar el auto.
A éstas horas en la morgue de Maldonado, donde fueron trasladados los cuerpos, se practica la autopsia forense.
Los hechos
El vínculo, la figura paterna y el hijo que siempre quiso tener
Felipe jugaba al baby fútbol en Atlético Fernandino. Hace dos años, una amiga de la madre les presentó a Fernando Sierra, técnico de Defensor de Maldonado y el niño fichó por ese club.
Desde entonces comenzó una relación que primero fue deportiva, después amistosa y últimamente se había tornado casi de un vínculo padre e hijo. Sierra se fue ganando la confianza de la madre del niño, como de todos los padres del baby fútbol. Carecía de antecedentes penales y estaba bien conceptuado, era «buena gente» afirmaban los padres.
Madre soltera y con un padre ausente, el niño reclamó siempre una figura paterna que la encontró en Sierra. Por su parte, el entrenador, había manifestado que Felipe era especial, el hijo que siempre quiso tener. Solía ir a buscarlo a la escuela, se veían los fines de semana e incluso realizaron un viaje juntos a Camboriú que duró 10 días. El vínculo se tornó, sin serlo, de padre e hijo, tanto es así que Felipe extrañaba a Sierra cuando no lo veía y lloraba pidiendo por el.
Ante esta situación, una psicóloga recomendó a la madre que cortara el vínculo entre el niño y el entrenador. El miércoles 19 de abril, la madre comunicó a Sierra que ya no podría ver mas a Felipe. Lejos de acatar la decisión, ideó el plan con el conocido y trágico final.
El jueves 20 de abril sobre la hora 15:30, Sierra se presentó en la Escuela 2 de Maldonado para retirar al niño. No era la primera vez que lo hacía por lo que no llamó la atención de la maestra que autorizó a Felipe salir de la escuela con su entrenador.
A bordo de un Chevrolet Prisma que Sierra había alquilado para tales efectos, emprendieron la marcha saliendo del departamento de Maldonado, dirigiéndose a la zona de Villa Serrana, cerca de Minas.
Previo a ésto, Sierra habría sedado al niño mediante fármacos. Al llegar a Villa Serrana abandonó el auto, caminó unos 700 metros y dejó pertenencias en el camino, ropas, calzado, billetera con documentos y dinero y un blister vacío de sedantes, avanzó unos metros mas llegando al lugar que escogió para consumar la tragedia.
El viernes 23 de abril en horas de la mañana fue hallado el auto en Villa Serrana. Vecinos aseguran haber visto el vehículo desde la hora 19:00 del jueves.
Desde entonces comenzó una intensa búsqueda que movilizó a decenas de efectivos policiales de varios departamentos y plantel de perros.
Después de encontrar el auto, se hallaron las pertenencias mencionadas anteriormente: Billetera con dinero y documentos de Sierra, calzados, ropas, y un blister vacío de sedantes. Este hallazgo fue lo mas preocupante para la policía ya que descartaba algunas hipótesis, cobrando fuerza otras, como la que finalmente ocurrió.
La Jefatura de Policía de Maldonado y la Justicia continúan trabajando en el caso.
Foto gentileza Fernando G. Pose







