Amplias repercusiones y comentarios de desaprobación e indignación ha ocasionado la noticia sobre unos 300 libros del municipio de Solís Grande que fueron arrojados a la basura en Aznárez. Tanto es así, que la concejala Cristina González explicó a semanario La Prensa porque no asistió a la celebración de la Mujer Indígena realizada este domingo: «Me parece un homenaje hipócrita por hechos como los que sucedieron en estos días en el municipio. Nosotros los descendientes de indígenas nos quedamos sin historia, sin pasado. Hoy se está tratando de reencontramos con nuestras raíces, me siento muy dolida con esta situación, es un asesinato a nuestra cultura» concluyó la concejala.
Precisamente en esta celebración, Semanario La Prensa consultó al alcalde de Solís Grande, Hernán Ciganda (foto), quien sobre el triste hecho, manifestó:
«La verdad que es una barbaridad, no estaba al tanto, pero si fui a levantar los libros» comenzó diciendo el jerarca municipal.
Ciganda explicó que se trató de «una limpieza donde había una cantidad de cajas que tenían roedores y el que limpió calculó que era peligroso por los problemas del hanta virus y todo eso y los llevó ahí, cuando no tendría que haberlo hecho.
«No fue una orden que haya salido del municipio» como se dijo en algún medio de alguna red social» enfatizó el alcalde, agregando que «se equivocaron las personas que lo hicieron pero no voy a juzgarlas porque no fueron conscientes de lo que hacían»
Ciganda criticó a quienes tomaron las fotos: «Me da pena que los que sacaron fotos no hayan juntado los libros también, porque sacaron fotos pero la acción quedó tirada ahí»
Yo me enteré al otro día, no se si habían trescientos libros, no importa la cantidad, si había muchas revistas que esas sí quedaron en el basurero, pero bueno, juntamos los libros, los tenemos guardados y veremos que se puede hacer con ellos» señaló el alcalde.
«Son cajas de libros que están hace muchos años acá, y bueno, a raíz de los roedores fue que se tomó esa determinación por quienes estaban limpiando, no fue el alcalde que dijo “vayan y tiren los libros”. Tratamos de solucionar en parte, yendo y juntando los libros, que los tenemos en cajas y están guardados, y bueno nada más que eso» concluyó el alcalde.
Texto y fotos: Gerardo Debali
semanariolaprensa.com






