«Vio que linda quedó la Casa de la Cultura…. ¿No, que hicieron? tiramos una cantidad de libros…», así se enteró el alcalde Hernán Ciganda (foto) del bochornoso hecho sucedido en Aznárez días atrás cuando unos 300 libros pertenecientes al municipio de Solís Grande fueron arrojados a la basura.
En una tensa y muy acalorada sesión, el concejo de Solís Grande dejó aclarado el tema de los «libros arrojados a la basura». Fue en la sesión ordinaria del 11 de setiembre donde las funcionarias Blanca Borges administrativa, María Acuña funcionaria del escalafón obrero y Leonardo Rodríguez funcionario obrero, se hicieron presentes para explicar los hechos.
No fue precisamente de sus declaraciones que quedó aclarado, sino de las explicaciones del alcalde Hernán Ciganda, cuando ya no estaban en sala los funcionarios, contando como se enteró de lo sucedido:
Esto decía Ciganda, según expresa el acta 133/13 del concejo de Solís Grande:
«… yo no di la orden y me enteré al otro día porque esto se tiró el miércoles y yo me entero el jueves cuando Marita (María Acuña) me dice: «vio que linda quedó la Casa de la Cultura, y le respondo no, no pude ir y que hicieron, a lo que me contestó tiramos una cantidad de libros; y le digo: qué, tiraste los libros, dónde los tiraste; y me responde en el basurero; es por eso que voy en la mañana a juntar los libros al basurero”.
Durante su presencia los funcionarios manifestaron que los libros estaban contaminados con excremento de ratones, incluso que encontraron una roedor muerto entre los libros, y que los mismos estaban desde hacía años en esas cajas entendiendo que era un peligro para los niños, mencionando además, que muchos de los libros vinieron de la biblioteca de Piriápolis. Asimismo afirmaron que nadie les dio la orden de tirar los libros y consultadas sobre quien los tiró, afirmaron que «ellos no saben, que se cargaron en el camión y que supone que quien mandó el camión sería el capataz, pero no saben»
Luego de retirarse de sala los funcionarios, la concejala Cristina González presenta tres libros de los que fueron arrojados a la basura en perfecto estado, generando una acalorada discusión con el concejal David Suárez (que publicamos mas abajo), a la cual se suma mas tarde el alcalde Hernán Ciganda, expresando lo siguiente:

… «El Sr. Alcalde manifiesta que está perfecto eso, pero él no va a juzgar a dos funcionarios que estaban limpiando; y sostiene: “Para mí fue una atrocidad, pero que querés que haga; qué renuncie, que me vaya, yo no di la orden y me enteré al otro día porque esto se tiró el miércoles y yo me entero el jueves cuando Marita (María Acuña) me dice: vio que linda quedó la Casa de la Cultura, y le respondo no, no pude ir y que hicieron, a lo que me contestó tiramos una cantidad de libros; y le digo: qué, tiraste los libros, dónde los tiraste; y me responde en el basurero; es por eso que voy en la mañana a juntar los libros al basurero”. Expresa: “Y te reís todavía”
La Sra. Concejala Cristina González le responde: “No, porque Marita recién acaba de decir que ella no había tirado los libros y tú ahora estás declarando que Marita te dijo que había tirado los libros”.
El Sr. Alcalde le responde que ella no tiró los libros pero ellos cargaron la camioneta.
Por su parte la concejala Cristina González solicitó que envíen las declaraciones de los funcionarios a la Dirección de Recursos Humanos de la Intendencia Departamental, provocando la reacción del alcalde Hernán Ciganda, quien le contestó «mocionalo a ver si lo votamos, o vos que te crees, que acá es tirar el grito e irte… no quiero mandar nada y no voy a a mandar nada» aseguró el alcalde, aunque minutos mas tarde, la concejala Luz María Espinosa mocionó en nombre de la bancada del Frente Amplio se envíen las declaraciones de los funcionarios a Recursos Humanos, para que llegue a las distintas áreas que se pusieron en comunicación al tomar conocimiento del tema, donde el alcalde sostuvo que «hay que enviar el acta en su totalidad dado que todo lo que se grabe en la sesión va a ser desgrabado palabra por palabra».
Si bien queda bastante aclarado quien arrojó los libros, el tema no termina acá, ya que en la misma sesión del concejo, se vuelve sobre el tema, vinculándolo con la ausencia de la concejala Cristina González en el homenaje a la Mujer Indígena tras sus declaraciones a semanario La Prensa, motivando la presencia de Washington Cuadrado (foto izq.), impulsor de la celebración, en la sesión del concejo, quien terminó dando cátedra de sanidad animal, haciendo además duras acusaciones hacia la concejala a quien trató de «personaje» y «atrevida», mientras que a los militantes de la fuerza política a la que representa los acusó de estar «metiendo la dictadura en este país«, pero tampoco se salvó el Sub Director de Higiene, Darío Toledo, sobre quien dijo que «hablaba por hablar» además de criticar duramente a la reunión de Cultura realizada días atrás en Aznárez afirmando que solo se había hablado «estupideces».
Los dichos de Cuadrado provocaron el retiro de sala de la bancada del Frente Amplio en la citada sesión mientras Cuadrado permaneciera en sala.
Todas las repercusiones del homenaje a la Mujer Indígena con los dichos y cruces entre la concejala y Washington Cuadrado lo desarrollamos en una próxima nota de semanario La Prensa que publicaremos mas tarde.
Publicamos a continuación y en forma textual lo que expresa el acta 133/13 del concejo municipal de Solís Grande sobre las declaraciones de los funcionarios y el posterior dialogo entre Cristina González, David Suárez y Hernán Ciganda, una vez retirados los funcionarios municipales.
Orden del Día
(Sic) Siendo las 19:45hs se hacen presente en la sesión ordinaria del Cuerpo del Municipio, la Sra. Blanca Borges funcionaria administrativa ficha Nº 6340, la Sra. María Acuña funcionaria del escalafón obrero ficha Nº 8135 y el Sr. Leonardo Rodríguez funcionario obrero ficha Nº 6265. Los mismos se presentan a los efectos de explicar lo sucedido con los libros que fueron arrogados al basurero.
La Sra. Blanca Borges comenta que las becarias que trabajan en la Casa de La Cultura le informaron que constataron que al limpiar encontraron vestigios de ratones (en las cajas de libros que se encontraban en el piso); por lo que se procedió a comunicarle al Alcalde el cual manifestó que se podía limpiar. Por tal motivo se procedió a realizar la limpieza y a sacar los libros de las cajas.
La Sra. María Acuña acota que efectivamente cuando comenzó a limpiar encontró materia de ratón y un roedor muerto (que no tiene claro si era una rata o un ratón) por lo que comunicó al respecto y expresa: “yo solo hice mi trabajo”.
La Sra. Blanca Borges sostiene que al comunicar (la Sra. Acuña) la existencia de ratones se procedió a sacar todos los libros que estaban dentro de las cajas y realmente había materia de ratón, por lo que se volvieron a guardar en las cajas y en sí habían libros que estaban bastante deteriorados y otros que nó; y vuelve a repetir: “pero estaban dentro de las cajas donde encontramos vestigios de ratones”. Agrega que limpiaron caja por caja y remarca que los libros de la biblioteca no se tocaron; se limpió el mueble el cual contenía en su mayoría revistas y fotocopias de folletos los cuales se tiraron en bolsas cerradas. Expresa: “nosotros lo que queremos aclarar es que se hizo la limpieza porque realmente habían ratones, hasta ahí es lo que podemos decir nosotros”; la Sra. Acuña acota: “que a su vez había una heladera (la cual ella limpió y que en su momento le comentó al Alcalde, como también a David Suárez) de que la misma despedía olores desagradables dado que contenía agua podrida; y la limpieza la hice una semana antes”.
La Sra. Borges manifiesta: “Lo otro que podemos decir es que no se quedaron los libros tirados, ni nada, porque yo vine cuando ella lo estaba haciendo con otra funcionaria y lo que hicieron es meterlos dentro de las cajas y lo que se sacó de ahí se puso en bolsas de nylon negras”
La Sra. Concejala Cristina González le pregunta: “y luego que hicieron con los libros”.
La Sra. Borges le responde que los libros después se los llevaron.
La Sra. Concejala Cristina González le pregunta quién los llevó.
La Sra. Concejala Luz María Espinosa pregunta si las cajas y las bolsas fue lo que tiraron.
La Sra. Borges le responde que las cajas y las bolsas son las que se cargaron en el camión.
La Sra. Concejala Cristina González pregunta: “las cajas con los libros”.
La Sra. Borges le responde que sí, que ellos pudieron constatar que estaban contaminados y no es que se haya limpiado porque sí; es más ella manifestó en ese momento que había que tener cuidado porque era peligroso.
La Sra. Acuña acota que es un local donde concurren muchos niños por lo que es peligroso.
La Sra. Borges comenta que la biblioteca no se tocó; que se limpiaron esas cajas que estaban con libros que habían sido traídos de otros lados; y es más asegura que tales libros deben de tener unos cuantos años en caja; y muchos de ellos vinieron de la biblioteca de Piriápolis.
La Sra. Concejala Luz María Espinosa le pregunta si esos libros que limpió fueron los que tiraron después o no.
La Sra. Borges le contesta que en el mueble hay algunos libros que se guardaron, como ser enciclopedias, que no estaban en las cajas que realmente estaban contaminadas. Lo que se sacó fueron las cajas que tenían materia de ratón; y agrega: “Es lo único que les puedo decir, o sea, el trabajo que hicimos nosotros”
La Sra. María Acuña expresa: “Yo declaro lo que yo ví y lo que hice yó”.
El Sr. Leonardo Rodríguez acota: “Yo declaro que lo que hice fue ayudarla a sacar la heladera”.
La Sra. Concejala Cristina González pregunta quién tomó la decisión de tirar los libros.
La Sra. Blanca Borges responde que ellos no saben, que se cargaron en el camión y que supone que quien mandó el camión sería el capataz, pero no sabe.
La Sra. Acuña pregunta si los libros con microbios y ratas trasmiten enfermedades.
La Sra. Concejala Cristina González acota que no es así.
El Sr. Concejal David Suárez manifiesta que eso no lo pueden decir ellos.
La Sra. Concejala Cristina González le responde que ya lo investigó y lo preguntó.
El Sr. Concejal David Suárez sostiene que hay que preguntarle a la persona que sabe.
El Sr. Alcalde pregunta si después que se limpió alguien le dijo al capataz que enviara un vehículo para levantar las cosas.
La Sra. Concejala Luz María Espinosa manifiesta que entonces lo que se hizo fue limpiar una caja, se evaluó lo que quedaba y lo que estaba sucio o con materia de roedores se puso en bolsas y se sacó para afuera para que pasara el camión y lo levantara.
La Sra. Borges expresa que el camión vino a levantarlo a la Casa de la Cultura.
La Sra. Concejala Luz María Espinosa pregunta: “pero se determinaba que eso eran bolsas negras de basura”.
La Sra. Borges explica que las bolsas tenían revistas y papeles.
El Sr. Concejal David Suárez expone que quede claro y a su vez en acta que al menos su apoyo los funcionarios lo tienen por entender que estaban haciendo su trabajo y actuaron de buena fe mas allá de lo que haya sucedido después; y agrega: “después se hacen especulaciones por todos lados y él lo entiende porque está en la política pero los funcionarios son funcionarios y no tienen nada que ver”.
El Sr. Leonardo Rodríguez acota: “Después el que tiene la culpa es el funcionario”.
El Sr. Alcalde opina: “Una cosa tiene que quedar clara y es que en ningún momento hubo una orden de mi parte para que agarraran las cajas, las carguen y las lleven a tirar”.
La Sra. Borges le responde que a ella personalmente nadie le dio la orden para tirar las cajas.
La Sra. Acuña acota que a ella tampoco le dieron esa orden y es más agrega que ella lo que hizo fue limpiar, para lo cual pidió permiso.
El Sr. Leonardo Rodríguez sostiene que él solo fue a ayudar a la compañera (María Acuña).
Siendo las 19:53hs se retiran los funcionarios.
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La Sra. Concejala Cristina González hace entrega de tres libros (uno de los tantos que fueron tirados) y expresa: “Como estos hay cientos, me los alcanzó un vecino”.
El Sr. Concejal David Suárez sostiene que eso no quiere decir nada.
La Sra. Concejala Cristina González acota: “Son los libros que tiraron”.
El Sr. Concejal David Suárez manifiesta que eso no quiere decir que no estén contaminados los libros.
La Sra. Concejala Cristina González le pregunta pero entonces fíjate si están comidos por los ratones, orinados o en mal estado.
El Sr. Concejal David Suárez le responde que eso no lo puede decir ella.
La Sra. Concejala Cristina González explica que ella ya consultó sobre el tema.
El Sr. Concejal David Suárez opina que traer esos libros acá puede ocasionar un riesgo.
La Sra. Concejala Cristina Gonzáles manifiesta que no es un riesgo porque ella ya se asesoró (los libros ya los vieron).
El Sr. Alcalde entiende que fue una locura tirar los libros y le pregunta a la Concejala Cristina González a donde quiere llegar.
La Sra. Concejala Cristina González le responde que a lo que ella quiere llegar es a que se reconozca que fue una locura tirar esos libros.
El Sr. Alcalde le pregunta: “y alguien dijo que no fue una locura”.
La Sra. Concejala Cristina González le responde que de la forma en que lo dice el Concejal David Suárez es como si justificara el tirar 300 libros a la basura.
El Sr. Concejal David Suárez expresa que no de vuelta sus palabras porque después lo que la Concejala dice acá lo escribe en la red social Facebook.
La Sra. Concejala Cristina González sostiene que obviamente lo va a decir.
El Sr. Concejal David Suárez opina que como escribe esas cosas también debería de decir que el Alcalde no fue el que tomo la determinación de tirar los libros a la basura.
El Sr. Alcalde expresa que ella nunca dijo que fue el Alcalde, quizás lo insinuó; es mas dijo que tenía información y que sabía quien era. Hubiese dicho quiénes fueron los que dieron la orden.
La Sra. Concejala Cristina González acota: “No es mejor decir nos equivocamos y tiramos 300 libros a la basura”.
El Sr. Concejal David Suárez pregunta: “Quién va a decir nos equivocamos”; “si para las cosas buenas el Municipio somos todo el Concejo y el Frente Amplio, por qué no decís también las cosas malas”.
La Sra. Concejala Cristina González le responde que ella no tiró los libros.
El Sr. Concejal David Suárez sostiene que él se enteró de la misma manera que ella.
La Sra. Concejala Cristina González expone: “Y que querés que te diga, que yo me haga cargo de lo que hacen los demás; estás muy equivocado, porque yo un libro nunca lo tiraría a la basura”.
El Sr. Concejal David Suárez acota que él tampoco lo haría.
El Sr. Alcalde manifiesta que está perfecto eso, pero él no va a juzgar a dos funcionarios que estaban limpiando; y sostiene: “Para mí fue una atrocidad, pero que querés que haga; qué renuncie, que me vaya, yo no di la orden y me enteré al otro día porque esto se tiró el miércoles y yo me entero el jueves cuando Marita (María Acuña) me dice: vio que linda quedó la Casa de la Cultura, y le respondo no, no pude ir y que hicieron, a lo que me contestó tiramos una cantidad de libros; y le digo: qué, tiraste los libros, dónde los tiraste; y me responde en el basurero; es por eso que voy en la mañana a juntar los libros al basurero”. Expresa: “Y te reís todavía”
La Sra. Concejala Cristina González le responde: “No, porque Marita recién acaba de decir que ella no había tirado los libros y tú ahora estás declarando que Marita te dijo que había tirado los libros”.
El Sr. Alcalde le responde que ella no tiró los libros pero ellos cargaron la camioneta.
La Sra. Concejala Cristina González sostiene: “Cómo quieres que lo tome, es obvio, ella dijo que no había tirado los libros y es más que no sabía que había pasado con los libros; y tú acabas de decir que Marita te dijo que había tirado los libros”.
El Sr. Alcalde le responde que si, que es lo que le dijo Marita, por eso fue y juntó todos los libros que pudo y los llevó al local donde estaba la asistencial vieja; hay dos cajas con libros y expresa: “qué querés que haga, que me pegue un tiro, que los mate, no son ladrones, cometieron un error y dije que fue un error!, que querés que diga; seguís metiendo y metiendo ordinarieces en el Facebook”.
La Sra. Concejala Cristina González le responde que no es una ordinariez, dice lo que piensa, es más le parece y sigue insistiendo que tirar 300 libros a la basura es una locura y está penado por la ley.
El Sr. Alcalde manifiesta: “pero y que problema; tendrán que ir presos entonces los que tiraron, pero no me recaigas que el Municipio son una ratas y todo lo demás como ponen ahí”.
La Sra. Concejala Cristina González sostiene que ella no dijo eso.
El Sr. Alcalde le responde que ella no lo dijo pero lo armó, vos no sos cualquier mujer, sos una Concejal, armaste un circo, hácete responsable.
La Sra. Concejala Cristina González expresa que ella no se hace cargo de lo que dicen los demás, afirma: “yo no publiqué eso”
El Sr. Concejal David Suárez acota que la información la dio Semanario La Prensa y ella lo republicó, echando leña al fuego diciendo: “que el Alcalde y sus monos”.
La Sra. Concejala Cristina González manifiesta: “Quiero que me traigas donde dice que yo dije: el Alcalde y sus monos”.
El Sr. Concejal Nario Palomino pregunta pero estamos en este punto.
El Sr. Alcalde informa que todavía no han comenzado.
El Sr. Concejal Nario Palomino expresa que si es un punto que se va a tratar y si es problema del Municipio se declara cesión secreta.







