Con un emotivo acto, quedó inaugurado oficialmente el polideportivo del Club del Niño «Jacinto Vera» de Pan de Azúcar. El complejo lleva el nombre de Pbro. Francisco Gordalina -Paco – fundador de la institución, quien estuvo presente y fue el encargado de dar el puntapié inicial a la jornada deportiva.
La ceremonia se realizó éste martes 22 de noviembre de 2016 en la sede del Club del Niño (Ituzaingó y Jacinto Vera) donde luego de una emotiva oratoria se procedió al tradicional corte de cinta y descubrimiento de una plaqueta para dejar oficialmente inaugurado el polideportivo que consta de canchas de fútbol, basket, voleybol, área de juegos y arenero.
El complejo deportivo lleva el nombre del Presbítero Francisco Gordalina “Paco”, fundador del Club del Niño (1998), quien estuvo presente y dio el puntapié inicial a la jornada deportiva y de integración con otras instituciones educativas de la localidad.
Bajo la consigna «Juego limpio, ganamos todos», participaron de la jornada la Escuela Nº 6, la escuela Nº 78 y el Instituto de Educación Pan de Azúcar – IEPA –
En la parte oratoria, Carina Cedrés, presidenta de la Asociación Civil administradora del Club del Niño, brindó emotivas palabras, para dar paso luego al corte de cinta a cargo de Rufino Martínez junto a la directora anterior, Selva Soria, y a la actual, maestra María Celia De León.
Carlos Cedrés e integrantes de Interact Club Pan de Azúcar, que siempre están presentes colaborando con la institución, descubrieron la plaqueta.
Una obra de la gente: Todo a pulmón
El polideportivo es un sueño hecho realidad gracias al aporte y apoyo del pueblo de Pan de Azúcar. El Club del Niño compró el terreno lindero a su sede con lo recaudado en la campaña «Puerta a puerta» y del producido de la plaza de comidas del festival «Dulce Corazón del Canto»
Con fondos de la Asociación Civil del Club del Niño se realizó el trazado de las canchas, terminación plástica, pintura, etc.
El Club del Niño «Jacinto Vera» de Pan de Azúcar fue fundado hace 18 años por el padre Francisco Gordalina. Abrió sus puertas el 3 de agosto de 1998.
Asiste a mas de 60 niños proporcionando diariamente y durante todo el año el desayuno o la merienda, según el horario en el que concurren al club, y en el verano también el almuerzo. Todo gracias a las donaciones de alimentos que realizan particulares y comercios locales.
Fotos e información gentileza Orquídea Duarte Perdomo
Reseña Club del Niño «Jacinto Vera» de Pan de Azúcar
(Material extraído de semanario La Prensa cuando el Club del Niño celebraba 15 de años de fundación en el año 2013)
El CLUB DEL NIÑO JACINTO VERA DE PAN DE AZUCAR, abre sus puertas el 3 de agosto de 1998, precisamente en la casa donde falleció Monseñor Jacinto Vera, primer obispo del Uruguay. Hasta ese momento los niños en edad escolar, entre 5 y 14 años, no estaban contemplados por ningún centro de atención, como lo son el CAIF y el Hogar oficial de INAU (escuelita maternal) para niños de 0 a 4 años. La realidad social y económica de nuestra ciudad hizo que los barrios más pobres crecieran rápidamente, también con la llegada de familias de otros departamentos, y se vieran en las calles niños en situación de vulnerabilidad.
También se intensificó el problema de las drogas, especialmente entre los jóvenes de todo nivel sociocultural y la situación de estos niños los hacía susceptibles de ser alcanzados también por este flagelo.
Ante esta realidad, el Padre PACO (Francisco Gordalina), la asistente social Marcela Durán e integrantes de la Pastoral Social, que realizaban su trabajo visitando las familias, conociendo sus necesidades, comenzaron a dar forma a este proyecto que, inicialmente, mediante convenio entre la Iglesia Católica con INAU, sirviera para dar, en alguna medida, soluciones a esta problemática y trabajar en la prevención de las mismas, de sus causas y efectos.
Desde que se constituye como Asociación Civil “Club del Niño Jacinto Vera de Pan de Azúcar”, se comienza a gestionar la personería Jurídica, trámite que se finaliza en el año 2004, obteniéndose y quedando registrada con el Nro. 9714, por lo que se suscribe un nuevo convenio entre INAU y la asociación civil, en los mismos términos que el anterior, asumiendo la responsabilidad de la gestión del centro de atención diurna. Quienes emprendieron este proyecto y lo continúan, se basaron en principios cristianos, artiguistas y varelianos: “que los más infelices sean los más privilegiados” y que “la educación y la enseñanza de las buenas costumbres, puede y debe llegar a todos”.
Trabajamos para que esos derechos puedan ejercerlos todos los niños y niñas de esta comunidad, en las mejores condiciones para su desarrollo integral, por su bienestar y equidad en el acceso a las oportunidades, proporcionándoles un espacio necesario para que los niños, que no pueden elegir sus condiciones de vida ni modificarlas, puedan ejercer su derecho a ser simplemente NIÑOS, a jugar, a que los ayuden con los deberes, a alimentarse bien, sentirse protegidos y respetados, para poder desarrollar todo su potencial y fortalecer su autoestima.
También es un lugar donde las familias que lo necesitan, encuentran apoyo para cumplir su rol y solucionar situaciones de crisis.
Esta institución, hizo realidad el sueño de la casa propia en el año 2006, mediante la colaboración y el trabajo de todo el pueblo, empresas y personas que adhirieron a esta revolución de amor y solidaridad que trascendió las fronteras de la ciudad, en oportunidad de la participación en el programa de CANAL 10 “Desafío al corazón”, en el año 2005.
A la concreción de esa meta se sucedieron otras, como las mejoras de la infraestructura inicial, haciéndola cada vez más acorde a su función, el mantenimiento del local y posteriormente la compra, con fondos propios, del terreno lindero donde se está desarrollando el taller de huerta con invernáculo, y se proyecta construir una cancha polideportiva. Todo esto ha sido posible por el respaldo que año a año los vecinos demuestran hacia esta institución, y que renueva nuestro compromiso seguir trabajando, para ayudar a construir un mundo mejor.
Para ello la institución cuenta con un equipo de técnicos, docentes y funcionarios, privilegiando los recursos humanos locales, que con sus conocimientos y valores humanos, enriquecen y llevan adelante este proyecto, sin perder nunca de vista el objetivo principal que es el bienestar de nuestros niños, para que esta experiencia positiva sea la que marque sus vidas y mañana sean hombres y mujeres felices, integrados y valiosos para la sociedad. Juntos llevan adelante el acompañamiento de las familias y las distintas actividades y talleres que se ofrecen. Los niños concurren a piscina y controles odontológicos.
Durante todo el año se proporciona diariamente desayuno o merienda a más de 60 niños, según el horario en el que concurren al club, y en el verano también el almuerzo, gracias a las donaciones de alimentos que realizan particulares y comercios locales. La directora de la institución es la Maestra María Celia De León, encargada de la coordinación, son responsables de la asistencia técnica la sicóloga Ma. Noel Romero y la Asistente social María Julia Olmos.
La tarea docente y de talleres están a cargo de las maestras Lorena Rodríguez y Martha Robaina en los turnos matutino y vespertino respectivamente, la educadora Anabel Fontes realiza talleres de teatro, títeres, cocina, manualidades y las más diversas actividades, taller de Plástica y cerámica a cargo de Robert Arriola (Chamaco), taller de Informática Mónica Rodríguez, educación física Prof. Nicolás Echeverría, huerta Gerónimo Liencres, percusión Víctor “Tato” Fernández y completan este equipo multidisciplinario las auxiliares de servicio Graciela Maidana, Mirela Píriz y Lucía Sierra.
Todos ellos además del aprendizaje de conocimientos y habilidades, tratan de educar en valores, en hábitos de higiene y convivencia, renovando día a día la elección de mejorar las condiciones de vida de todos los niños. No es sencillo cargar con las realidades difíciles que a veces los golpean y desgastan, solamente hay una manera de llevar adelante el diario desafío, el amor y compromiso que ponen en este trabajo.
Celebrando sus 15 años de vida, el Club del Niño Jacinto Vera agradece a su pueblo la colaboración permanente e incondicional y su solidaridad, a los comunicadores que ayudan a promover y generar esta conciencia solidaria, a las familias y los niños del Club del Niño que son el motivo de esta tarea, a quienes la iniciaron y a los que la continúan. Entre todos construimos y crecemos, luchamos y soñamos.
MUCHAS GRACIAS A TODOS POR HACERLO POSIBLE








