Edil Ricardo Castro alertó sobre la revisión del programa de Formación Básica Profesional de UTU. El edil Ricardo Castro (Frente Amplio) alertó sobre la revisión del programa Formación Básica Profesional de UTU por parte de las autoridades de la Educación y elogió su puesta en marcha en el año 2008, comenzando con cerca de 2.000 alumnos, llegando la matrícula en 2020, a 14.000 inscriptos.
El curul del Frente Amplio recordó que, en tiempos complejos, un motor fundamental en la formación de los jóvenes ha sido la UTU. Dijo que ha contribuido a la formación de hombres y mujeres a lo largo de la historia del país.
En ese contexto se refirió FBP, Formación Básica Profesional, que comenzó en 2008, buscando una tarea inclusiva, buscando traer a jóvenes que habían quedado fuera del sistema educativo. En formato taller, dijo el edil, como la gastronomía, la mecánica, el deporte, la robótica, como materia central, funcionan materias teóricas como matemáticas, idioma español, entre otros, buscando que muchos, que habían fracasado en el sistema educativo tradicional, puedan continuar. Esa fue la idea primaria, recordó.
Dijo que comenzó con 1827 jóvenes y en 2020 había 14.000 inscriptos. Señaló que la UTU pasó a ser un centro de referencia de cercanía en los últimos años. Reveló que las cifras muestran que este programa logra más del 60% de aprobación, y resaltó que es loable que estudiantes de hogares de bajos recursos puedan acceder al sistema educativo gracias al mismo.
Dijo que este programa está siendo revisado hoy en día por parte de las autoridades de la educación y se está reestructurando. El curul expresó su preocupación por la situación y señaló que de no mediar estos programas los jóvenes estarían fuera del sistema educativo. La educación no puede ser solo un número, concluyó.
Exposición del edil Castro en la sesión de la Junta Departamental del martes 27/07
EDIL CASTRO (Ricardo).- Buenas noches señor presidente
En estos 5 minutos que le corresponden a nuestro partido político y en particular a nuestro grupo “Baluarte progresista”, sublema “Sumemos”, vamos a referenciar un tema muy importante vinculado a la Educación.
Obviamente que en tiempos complicados, en tiempos difíciles, un motor fundamental en la formación de nuestros gurises es la Universidad del Trabajo del Uruguay, la UTU. Desde tiempo inmemorial ha contribuido a la formación de hombres y mujeres en este país. En particular hoy, vamos a referirnos a un programa que funciona dentro de la UTU que se llama Formación Profesional Básica (FPB), que no sé si algunos o la mayoría lo tienen visto, comprendido. Es un programa que surgió allá por el año 2007 y que se arrancó a aplicar en 2008 y que buscaba, sobre todo, una tarea netamente inclusiva en cuanto a reincorporar o traer al sistema educativo a chiquilines que habían quedado al margen en el Ciclo Básico. Como puntapié inicial ingresaban chiquilines mayores de 15 años, en formato taller, vinculado a cualquier área que podría ser gastronomía, mecánica, deporte, informática o robótica como materia central.
Vinculado a ese programa también hay materias teóricas de vital importancia como matemáticas, idioma español, inglés, representación técnica, ciencias naturales y alfabetización laboral. Se busca incluir a muchos chiquilines que venían de fracasar en el sistema educativo tradicional, en el liceo, en el ciclo básico, que no podían sostener el formato de las distintas materias y e iban quedando por el camino. Esa fue la idea primera y primordial: incluir a un montón de chiquilines que estaban desarraigados del sistema educativo.
De a poco comenzó ese programa. En 2008 arrancó con 1.827 chiquilines y ya en 2020 este programa registraba más de 14.000 inscripciones en todo el país. Esto marcaba también –o marca– la importancia de un programa netamente inclusivo en el cual hay figuras fundamentales; ese chiquilín que a veces se ve perdido en educación secundaria o en el liceo por la cantidad de materias porque no hay un seguimiento estricto para la problemática más allá de lo meramente educativo. La educación también comprende otros valores que son fundamentales a la hora de evaluar como, por ejemplo, la figura del educador.
El educador es aquella persona que hace el acompañamiento necesario dentro y fuera del aula, estableciendo vínculos en el seguimiento de la familia, en la cercanía, en encontrar la problemática, en tratar de que no deserte.
Este programa indudable y lentamente comenzó a dar sus frutos. Muchos gurises terminaron Ciclo Básico producto de este programa porque pueden completar el 3er año de liceo, que se trasunta en un 3er año de UTU o Ciclo Básico y los habilita a muchos de ellos a poder seguir estudiando bachillerato y por qué no una carrera terciaria. O sea, recomponer el camino educativo de muchos gurises que estaban por el camino y estaban frustrados. Y hoy en tiempos actuales, donde las cifras marcan que prácticamente un 63 % de aprobación ‒o sea que hay un porcentaje muy alto de estos chiquilines que indudablemente aprueban y cumplen con las expectativas lógicas de formación y de acreditar saberes‒…
Decíamos que bajo esta modalidad muchos acreditan, terminan el ciclo básico con niveles bajos de deserción, producto de ese trabajo mancomunado e integrado entre todos los docentes, donde la UTU pasa a ser un centro de referencia, de cercanía. Allí el chiquilín se encuentra contenido, encontrando un espacio de entendimiento para hablar con sus pares y para referenciarse con un docente de taller; ya que muchas veces se transforma en ese guía conductor, quien no solo lo instruye en una materia concreta ‒como puede ser gastronomía,
informática, mecánica o carpintería‒ sino que constituye un hilo conductor en su vida. Esa es la esencia del FPB. Hoy este programa continúa y sigue existiendo y tiene un 63 % de aprobación y los índices son buenos. Obviamente que la pandemia ha afectado ‒porque estos chiquilines, más allá de las herramientas que puedan tener a través de las plataformas, requieren una gran presencialidad; la presencialidad es fundamental‒, pero contra todos esos pronósticos creo que se ha cumplido con las expectativas, y muchos chiquilines, a pesar de todas las dificultades, están dentro del sistema. Y eso es lo importante para continuar, para que un 80 % de estudiantes que provienen de hogares totalmente desfavorables puedan estar y ser parte del sistema educativo.
Hoy este programa, que continúa, está siendo revisado. En este año en particular se perdieron más de 80 grupos; o sea, hay una merma en la consideración, sobre todo de las autoridades de la educación. Autoridades que cambiaron, obviamente, luego de la Ley de Urgente Consideración, porque no olvidemos que los Consejos ya no son más participativos: solamente están integrados por un solo miembro, quien decide prácticamente con poderes plenipotenciarios la suerte y el destino de distintos programas. Y en esa lucha se está reestructurando este programa.
Desde esta banca también expresamos nuestra preocupación: la revisión sí, pero también el acompañamiento de estos programas y la fortaleza que esgrimen este tipo de herramientas para un montón de chiquilines que, de no mediar estos programas, estarían totalmente fuera del sistema. Por eso el énfasis y la claridad con que queremos transmitir la importancia de los mismos. Reitero: deserción prácticamente en niveles muy bajos y aprobación de un 63 %.
Pienso que la educación de los chiquilines no pueden ser solo números ni una mera estadística, sino que estos elementos que contribuyen en todo el país, y en particular en Maldonado, con Escuelas Técnicas que tienen este programa prácticamente a lo largo y ancho del departamento, de los barrios. Cerro Pelado tiene una UTU con amplia participación de este programa, la del Centro de Maldonado también, así como la CEC San Martín, la CEC Maldonado Nuevo y la de Pan de Azúcar, y ni hablar de lo que significa el lanzamiento del polo Arrayanes como fuente de referencia a nivel de UTU.
Más allá de estas declaraciones pretendemos generar conciencia y, sobre todo, poner en el ámbito público este elemento tan fundamental para un montón de chiquilines que no solamente encontraron una oportunidad educativa sino también de vida. Ese es el verdadero fundamento de esta participación de hoy, en particular de Baluarte Progresista y de Sumemos en representación del Frente Amplio.
Les agradezco y quiero dar destino a mis palabras: al Codicen, al Consejo de UTU, a los representantes departamentales por Maldonado y a la prensa en general. Muchas gracias.
PRESIDENTE.- Muy bien, señor edil.







