El muelle para pequeños cruceros que un principio era un hecho y estaba dentro de las obras anunciadas para el Puerto de Piriápolis, ahora es una duda para el Director de Hidrografía, Jorge Camaño, que no sabe si tendrán dinero para hacerlo. “No sé si podremos asumir el compromiso financiero en 2015 o 2016, pero en el extremo saliente de la escollera se prevé (en una segunda etapa) construir un muelle para embarcaciones comerciales con un desplazamiento máximo de 8.000 toneladas y una eslora de hasta 100 metros» dijo el jerarca, poniendo en duda la realización de lo prometido inicialmente.
Las declaraciones de Camaño realizadas durante la visita del ministro Pintado a Maldonado, y publicadas en el sitio oficial de Presidencia de la República el jueves 7 de agosto, difieren de las realizadas hace poco mas de dos meses cuando anunciaba el inicio de las obras en el puerto.
Esto decía Camaño en esa oportunidad: «En una segunda etapa a ejecutarse en 2015 o 2016 se construirá un muelle contra el extremo de la escollera, en la parte más alejada de la costa, para barcos de hasta 100 metros de eslora (longitud). Este podrá recibir maxiyates o pequeños cruceros» (nota publicada en la página de Presidencia el 30 de mayo de 2014). Tristemente, apenas comenzadas las obras, ya se habla de recortes.
Piscina de Piriápolis
Lo mismo, o peor, sucedió con la piscina de Piriápolis, obra también iniciada recientemente, donde el proyecto original de la Intendencia incluía gradas, salón multiuso y cantina.
Debido al alto costo, se tuvo que recortar el proyecto eliminando lo anteriormente mencionado. Pero lo peor de todo, según declaraciones de la arquitecta Natalia Pascovich a semanario La Prensa, es que el proyecto final, que ya está en ejecución, no contempla que en un futuro se pueda ampliar para agregar las gradas. Todo por un tema económico.
Deberían parar la obra, generar los recursos y hacer el proyecto original, o al menos que incluya las gradas, que no es mucho pedir teniendo en cuenta que Piriápolis es el segundo balneario del país y con la eliminación de las gradas se le está diciendo adiós a la posibilidad de organizar torneos nacionales e internacionales.
Puerto de Piriápolis
Aparte del mensaje subliminal de Camaño, el director de Hidrografía destacó que el puerto de Piriápolis agregará el año próximo 106 amarras equipadas con los servicios necesarios, agua, energía eléctrica, iluminación y red contra incendios. Los servicios serán con sistema de telemedida y control a distancia”. Las amarras estarán dispuestas en tres marinas. Una de ellas, de 76,50 metros de longitud, se destinará a barcos de pesca artesanal y las otras dos, de 104 y 115 metros cada una, serán para embarcaciones deportivas de hasta 25 metros de eslora.
Camaño señaló que “el puerto de Piriápolis duplicará su capacidad actual y va a estar en condiciones de recibir a los mejores yates que están llegando a la región”. “No sé si podremos asumir el compromiso financiero en 2015 o 2016, pero en el extremo saliente de la escollera se prevé (en una segunda etapa) construir un muelle” para embarcaciones comerciales con un desplazamiento máximo de 8.000 toneladas y una eslora de hasta 100 metros. “Ahí podemos recibir pasajeros de pequeños cruceros, maxiyates o algún tipo de pesquero, buque factoría, u otros tipos de barcos que puedan solicitar su ingreso al puerto por razones de seguridad”, apuntó el entrevistado. Las obras fueron contratadas mediante licitación pública a la empresa Saceem y se complementan con otras intervenciones que realiza la Intendencia de Maldonado en la rambla.
Gerardo Debali – Semanario La Prensa
Publicado viernes 8 de agosto de 2014 hora 04:10
Fotos: Semanario La Prensa











