
Cinco personas fueron rescatadas sanas y salvas de las aguas de Playa Verde por efectivos de Sub Prefectura de Piriápolis cuando un barco tripulado por dos masculinos y una femenina quedó a la deriva al averiarse el motor; dos personas mas que habían salido en canoa a socorrerlos también fueron rescatadas. La intervención civil durante la búsqueda fue clave para el éxito del operativo.
El hecho sucedió sobre las 21:30 del jueves 23 de enero en aguas de Playa Verde cuando Sub Prefectura de Piriápolis toma conocimiento que un bote emitía señales de socorro desde el mar.
Previo a esto, Andrés Kelbauskas, guardavidas de Playa Verde, y Giancarlo Percovich, concesionario del parador Punto Lamas, habían salido en canoa a socorrerlos, pero tras varias peripecias en el intento de remolcar a la embarcación también tuvieron que ser rescatados por Sub Prefectura.
Las cinco personas fueron puestas en tierra sanas y salvas, aunque la mujer sufrió quemaduras de primer grado en una de sus piernas al tomar contacto con nafta, cuando se averió el motor de la embarcación.
Los hechos
Alejandro Güelfi, su esposa Verónica y Roberto Luciario, amigo y empleado del matrimonio, todos montevideanos, llegaron a la playa de los Lamas en el balneario Playa Verde con el fin de pescar con red a bordo de un bote de pequeño motor.
Con sus respectivos salvavidas se lanzan al mar. La idea era llegar a unos 100 metros de la costa. En determinado momento la mujer nota que el motor está perdiendo nafta y se apaga. Alejandro intenta solucionarlo, pero tras varios intentos sin éxito, el resorte del arranque termina saltando. La suerte estaba echada. Según relatan los propios protagonistas a semanario La Prensa, con el motor inutilizado, Alejandro y Roberto intentan remando; uno de los remos se parte. A esa altura el viento era intenso y los llevaba mar adentro. Los hombres se tiran al agua e intentan sacar la embarcación a fuerza de brazos. Esfuerzo que resultó en vano. Las olas y el viento fueron mas fuertes y los empujaba rápidamente hacia adentro. Comenzaron los nervios y la preocupación. Verónica entra en estado de pánico.
Después de haberlo intentado todo, la única esperanza era realizar señales de SOS hacia la costa. Así lo hacen y Bautista Montes, un joven argentino, es quien detecta las señales comunicándolo inmediatamente a Percovich, en el parador Punto Lamas, quien avisa al guardavidas Andres Kelbauskas y ambos en una actitud valiente y comprometida con el prójimo deciden tomar la canoa de Percovich y meterse al mar en busca del bote. A esta altura asomaba la noche, la visibilidad era mínima.
La emergencia corrió por todos los rincones de la playa. El guardavidas de Playa Hermosa, que después de terminar su turno había pasado a visitar a su compañero, se encarga de dar aviso a Sub Prefectura de Piriápolis, como también lo hicieron otros civiles. Inmediatamente, desde el puerto de Piriápolis, se dispone la partida del gomón de rescate rumbo a la zona del siniestro.
Mientras tanto, Andrés y Giancarlo, logran dar con la embarcación, comienzan a remolcarla, pero la canoa no aguanta y se da vuelta. Desde el mar, los jóvenes logran dar vuelta la pequeña embarcación sacándole el agua, retomando así el intento de rescate. Pero nuevamente la canoa se da vuelta, intentan girarla, pero esta vez la fuerza no alcanzó, el frío en sus cuerpos y el intenso viento conspiró contra los valientes rescatistas.
Alejandro, propietario de la embarcación siniestrada relata, agradeciendo a la vez la solidaridad de la gente, que lo impresionó ver la cantidad de luces en la costa. Era la gente pendiente y preocupada de lo que ocurría en el mar que con linternas lanzaban señales desde tierra.
Mientras los tripulantes respondían con luces a estas señales, el gomón de Sub Prefectura, a esa altura plena noche solo iluminada por intermitentes relámpagos de una tormenta amenazante que se venía, había llegado a la zona por detrás, no pudiendo divisar las señales de los náufragos que apuntaban a la costa.
Aquí es donde entra a ser clave la participación de los hermanos Juan y Germán Meirana, pertenecientes a una eterna familia rescatista de Playa Verde con mas de 100 intervenciones en la historia marítima del balneario, que vía telefónica se comunicaban con la base de Sub Prefectura, estos a su vez lo hacían con los efectivos del gomón, y así, después de una treintena de llamadas, dieron finalmente con la embarcación perdida y sus tripulantes. Fue importante también la intervención de Sebastián Coiro que estaba con los VHF de radioaficionados.
Los 5 náufragos subieron a bordo del gomón de Sub Prefectura, mientras que ambas embarcaciones, el bote y la canoa, eran a la vez remolcadas. Sin embargo, la canoa, llena de agua, dificultaba la navegación por lo que se optó por desprenderla y abandonarla en el mar. Los efectivos de Sub Prefectura a bordo del gomón señalaron a semanario La Prensa que la embarcación estaba a unos 700 metros de la costa.
Al llegar a tierra todas las personas rescatadas desembarcaron por sus propios medios, siendo la primera Verónica, que con signos de hipotermia y visiblemente shokeada, fue conducida a la unidad de emergencia donde el equipo médico, encabezado por el Dr. Villagrán, atendió a la mujer descartando hipotermia pero diagnosticándole quemaduras de primer grado en una de sus piernas. Villagrán explicó a semanario La Prensa que el contacto con la nafta derramada pudo haber provocado las mencionadas heridas.
Alejandro, al pisar tierra habló con semanario La Prensa, haciendo propicia la oportunidad para agradecer infinitamente la solidaridad de la gente, tanto a quienes apoyaron desde tierra como a los jóvenes que, arriesgando sus vidas, los fueron a buscar. Sabiendo que Percovich había perdido su canoa, no dudó un instante en señalar que su embarcación ya no le pertenecía «el bote ya es de este muchacho» aseguró Alejandro, haciendo referencia a Percovich. Güelfi lamentó lo sucedido, sin dejar de reconocer que el hecho tuvo su buena cuota de imprudencia.
Semanario La Prensa pudo saber que los aficionados pescadores habían sido advertidos previamente en Playa Hermosa sobre las condiciones climáticas, inapropiadas para la navegación. Pero así y todo, decidieron igualmente lanzarse al mar, aunque en Playa Verde.
Todos los protagonistas del caso fueron citados por Sub Prefectura de Piriápolis para presentarse este viernes en las oficinas de la institución con el fin de brindar las respectivas declaraciones.


















