La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la ONU alertaron que los sistemas fiscales actuales son «demasiado débiles» para frenar el consumo de productos nocivos, lo que genera una presión financiera creciente sobre los sistemas sanitarios debido a enfermedades y lesiones prevenibles. Según informes recientes, la reducción sostenida de los impuestos reales ha hecho que las bebidas azucaradas y alcohólicas sean cada vez más baratas, una tendencia que amenaza con agravar la obesidad, la diabetes y diversos tipos de cáncer, especialmente en niños y jóvenes.
El Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó a los impuestos sanitarios como una de las herramientas más poderosas para promover la salud. Sin embargo, el organismo denunció que el esquema actual permite que las empresas generen miles de millones en beneficios mientras la sociedad carga con los costos económicos y sanitarios a largo plazo. «Se favorecen las ganancias corporativas mientras se socializan los daños», advierte el reporte de la ONU.
Baja carga impositiva y falta de ajuste
A nivel global, la carga impositiva sigue siendo mínima en comparación con el precio final:
- Cerveza: El impuesto especial representa apenas una media del 14%.
- Bebidas espirituosas: El impuesto alcanza un promedio del 22,5%.
- Refrescos: El gravamen supone únicamente cerca del 2% del precio de una gaseosa común.
Además, el informe destaca que el alcohol se ha vuelto más asequible desde 2022 porque los impuestos no se ajustan al ritmo de la inflación ni al crecimiento de los ingresos. Un caso crítico es el del vino, que sigue sin estar sujeto a ningún impuesto en al menos 25 países, principalmente europeos.
La gente apoya el aumento de los impuestos al alcohol según encuesta de Gallup
Etienne Krug, director de la OMS, subrayó que un alcohol más barato no solo afecta la salud, sino que impulsa la violencia y las lesiones. Pese a esta realidad, existe un respaldo social para el cambio: una encuesta de Gallup de 2022 reveló que la mayoría de las personas apoya el aumento de gravámenes a estos productos.
Frente a este escenario, la agencia sanitaria lanzó la iniciativa “3 para el 35”, que busca elevar los precios reales del tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas para el año 2035, garantizando que estos productos sean menos asequibles y protegiendo así la salud pública mundial.
Fuente OMS y ONU



































