Se desató una especie de polémica, por el nombre que llevará la Casa de la Cultura de Piriápolis. Tres son los que suena con mas fuerza. Primero se propuso el de Edda Barbosa Sánchez de Loinaz, después apareció sobre la mesa «Policho» Sosa y por último, surgió el nombre de Omar Delfante.
El Investigador Histórico Prof. Gastón Goichoechea nos acerca las biografías de cada uno de los mencionados, tratándose de un valioso aporte para que los vecinos puedan valorar y porque no manifestarse por el candidato de su preferencia, mientras quienes no los conocían, servirá este material para formar opinión.
EDDA BARBOSA (1915-1996)
Conocida como “Minuna”, sus primeros años fueron en Minas, donde cursó estudios primarios, hasta que con su familia se mudó a Montevideo para cursar el Liceo Francés.
Muy cercana a la comunidad católica, colaboró con el padre Tuccilo en su tarea social en Piedras Blancas, incluyendo la creación de la Escuela y Liceo de la Virgen de Pompeya.
Contrajo matrimonio con don José Antonio Loinaz, naciendo tres hijos: José Antonio, abogado; Luis, contador público y Martín, escribano.
En 1942, pasó a radicarse en Piriápolis, donde por décadas fundó y propició múltiples comisiones vecinales de apoyo humanitario, financiadas muchas veces con su peculio personal. Presidió comisiones locales como el Consejo del Niño, Subsistencias, Huertas Familias y Apoyo a la Colonia Escolar.
Formó y dirigió por treinta años el Grupo de Teatro «Florencio Sánchez», bautizada así en horno al escritor y dramaturgo de quien fuera familiar. Las obras teatrales del grupo tuvieron repercusión a escala local y nacional, realizando representaciones en varios departamentos y obteniendo varias distinciones.
Fue una de las figuras más importantes en la formación del Liceo Popular de Piriápolis, siendo Secretaria de la Comisión Proliceo y Presidente de la Comisión de Damas. Las vinculaciones políticas de su marido con el Partido Nacional, y las propias con autoridades de Secundario ayudaron en el proceso de desarrollo institucional del liceo. Ejerció la docencia allí, siendo adscripta y profesora de Historia, logrando por concurso la efectividad en 1964.
Desde 1974, por una década, fue Directora del Liceo de Piriápolis, consiguiéndose que la institución ofreciera todos los niveles de enseñanza, incluyendo Bachillerato completo, permitiendo que los alumnos no tuvieran que viajar a Maldonado.
Se retiró de la docencia en 1985-
GUSTAVO SOSA ZERPA (1928-2008)
Conocido como “Policho”, tuvo una destacada carrera como Maestro de Educación Primaria. Hijo de Jesualdo Sosa y Ma. Cristina Zerpa, matrimonio de maestros rurales de Canteras de Riachuelo (departamento de Colonia), su padre fue un reconocido escritor y pedagogo a nivel latinoamericano. Siguiendo los pasos de sus padres, Gustavo Sosa se recibió en 1948 en el Instituto Normal de Montevideo, participando en las Misiones Pedagógicas enviadas a los “Pueblos Ratas”, donde conoció la miseria y la pobreza económica y cultural del interior rural.
Allí conoció y se casó con la maestra Marta Laporta, teniendo tres hijos: Laura, Gustavo y Beatriz. Durante su labor docente trabajó en arias escuelas rurales y urbanas, entre ellas la Colonia de Vacaciones “Dr. Emilio Oribe” de Piriápolis. Fue Director varios años de la Escuela Nro. 6 de Pan de Azúcar.
Se destacó con los títeres en el arte y la cultura a nivel local y nacional, creando en 1956 el grupo “Los Títeres de Potichín” y escribiendo obras para títeres “Farsas de papel y trapo” con Héctor Balsas.
Con su esposa, organizó el I Festival Nacional de Títeres y la Asociación de Titiriteros del Uruguay, además de dirigir grupos de teatro independientes en Pan de Azúcar y Piriápolis.
Admirador de la Revolución Cubana, viajó a Cuba en 1962. Su padre Jesualdo Sosa fue Director de la Facultad de Educación de La Habana, de donde fue docente, y Marta Laporta Directora de la Escuela Anexa. Por su experiencia con chicos del medio rural en la Colonia de Vacaciones de Piriápolis, fue designado por Fidel Castro Director de la Ciudad-Escuela de Agricultura Mecanizada de Güines.
A su retorno al Uruguay, fue militante de izquierda, muy cercano a la familia Invernizzi. Con ellos, fue fundador del Frente Amplio en 1971 y edil suplente departamental por el FIDEL (titular José Luis Invernizzi). Con el golpe de Estado de 1973, fue destituido de la dirección de la Escuela No. 6 y detenido en varias unidades militares, hasta quedar preso en el Penal de Libertad.
Luego de la dictadura, se reintegró a la docencia como profesor de Literatura en Enseñanza Secundaria en el Liceo No.13 de Montevideo y en el Liceo de Pan de Azúcar.-
OMAR DELFANTE (1917-2002)
Maestro y profesor. Casado con María Mercedes Llopart, tuvo cinco hijos: Omar, Roberto, Mercedes, Juan Manuel y Teresa. Dedicó la mayor parte de su carrera a la enseñanza primaria en la Escuela No. 37 del Pueblo Obrero.
Desde 1945 fue su director por muchos años. Realizó campañas de higiene social (en colaboración con el Dr. Barrios), y dotó a la escuela, y en general al Pueblo Obrero, de faltantes básicos como agua potable, luz eléctrica, accesos y calles. Llevó adelante su proyecto de Escuela-Granja (huerta, criadero de aves y animales, etc.) y brindó Cursos Nocturnos, sumando luego cursos de carpintería y otros oficios manuales.
Participó, junto con Héctor Barrios, Miguel Petraglia y Julio César Cervetto, entre otros, en la Comisión que en 1947 gestionó una Plaza de Deportes para Piriápolis.
Militante y dirigente del Partido Colorado, fue edil departamental por el batllismo durante tres períodos, y Presidente de la Junta Departamental 1965/1966, desde donde propuso varias normativas de carácter social y en 1963 elabora el primer proyecto de ampliación del puerto de Piriápolis.
En Secundaria fue profesor de Historia, fundador del Liceo de Pan de Azúcar en 1945, e hizo carrera hasta llegar a grado 7. Jubilado de maestro en 1971, luego fue Director del Liceo de Piriápolis, hasta su destitución por la dictadura en agosto de 1974, y su traslado forzado como profesor a Maldonado, siendo bajado de categoría y finalmente forzado a retirarse de la enseñanza.
En 1966 formó parte de la sociedad comercial que instaló las aerosillas próximas al puerto de Piriápolis. A través de Delfante, el Pueblo Obrero, su escuela y el club Rampla (fue fundador, jugador y referente) progresaron material y socialmente.
En 1988 impulsó la ley que bautizó a la Escuela 37 como “Francisco Piria” y posteriormente dirigió la comisión para la creación de una Casa de la Cultura en Piriápolis.-



































