Tremendo incendio en Piriápolis afectó nuevamente y con brutal fuerza el cerro del Toro. El fuego aún no está controlado y es intenso el trabajo a esta hora de Bomberos, municipales y civiles, para combatir los focos que amenazan la cima y la ladera sur del cerro. Los helicópteros hidrantes de la Fuerza Aérea estuvieron hasta los primeros minutos de la noche sobrevolando el cerro intentando desde el aire menguar las llamas. No se han reportado lesionados, ni intoxicados en el siniestro, tampoco fincas quemadas.
Por causas aún no establecidas, el fuego apareció con fuerza sobre las 14:00 horas de este miércoles 27 de enero en la ladera norte del cerro que rápidamente, por la acción del viento, tomó la ladera oeste acosando a varias fincas allí ubicadas.
Una de las primeras medidas adoptadas fue interrumpir la energía eléctrica que afectó a todo Piriápolis y zonas adyacentes para minimizar los riesgos y permitir trabajar con tranquilidad a la maquinaria vial que abría cortafuegos. La energía eléctrica fue restablecida pasadas las 19 horas. Inmediatamente se ordenó evacuar las viviendas ubicadas sobre Av. Piria.
Solidaridad de los vecinos
Gracias a una impresionante demostración de solidaridad de los vecinos, la ardua tarea de Bomberos, funcionarios municipales, maquinaria vial del municipio de Piriápolis, helicópteros hidrantes, se logró evitar que varias viviendas ubicadas sobre Av. Piria fueran devastadas por el fuego.
Se vivieron momentos de tensión, llanto, dolor y miedo. El fuego arreciaba y no había quien lo parara. El denso humo oscureció la soleada tarde. El fuego generó caos e incertidumbre. Los moradores y propietarios de las viviendas, entregados, al grito de «vamos, vamos» abandonaban sus casas dejándolas a la deriva. Pero allí estaban una vez mas, los vecinos. Allí estaba Pedro, María, Juan y José, para enfrentar el fuego y salvar las casas.
Una vez mas, la gente de Piriápolis, demostró un impresionante compromiso con el prójimo. Cargados de solidaridad, cientos de personas, niños, jóvenes y adultos, hombres y mujeres, con remeras, trapos, lo que fuere, tapándose el rostro para soportar el humo, acercaban valdes, tachos, tanques, mangueras, todo era válido, para llevar agua y mojar los perímetros de las viviendas con tal que no fueran consumidas por el fuego. Hasta el momento, felizmente ni una sola casa se quemó, pero fueron decenas que estuvieron amenazadas.
Pero esto, lamentablemente, no ha finalizado. El fuego continúa y no está controlado por Bomberos.
Ampliaremos
Gerardo Debali – semanario La Prensa
Publicado miércoles 27 de enero de 2016 hora 20:40
Fotos semanario La Prensa












