PARA HACER MUSICA, PARA HACER…
Una nota exclusiva de Juanjo Alberti
Jazz y Dixie en un sonido rockero
«No hace falta andar con ropas raras, no hace falta tener todos los libros del Che, no hace falta el pelo ni la barba, ni tampoco fumar ambientex. Para hacer música, para hacer música, para hacer… » dice un trozo de la letra de quien fuera el líder de El Sindykato y Miguel y el Comité: Miguel Angel Livichich, que resulta a ésta altura bastante significativa de un movimiento de conjuntos que se fueron sumando en calidad, en la década del setenta.
Pero, todo se inició mucho más temprano con la aparición de músicos espectaculares de la talla de Bachicha Lencina, Hugo y Osvaldo Fattoruso, Cacho De La Cruz, Federico García Vigil, Paco Mañosa, Chocho Paolini, Pelo De Boni, Bebe Alfonso, Ringo Thielman, Dalmiro González, y Rubén Rada, entre otros «capos», reunidos en una de las más grandes conformaciones que diera nuestro país, practicando jazz y dixie, ampliados en un sonido rockero: Los Hot Blowers; eso era a fines de los cincuenta y principios de los sesenta.
La agrupación fue determinante, para la posterior etapa desarrollada de la música en Uruguay. Es que Los Hot Blowers, recorrieron todo el país y hasta realizaron giras por el exterior, siendo muy reclamados desde Chile, donde tocaron en varias ocasiones con singular éxito. «Angélica», 1961, «Hot rock blues», «Retorno al amor», «Lazy river», 1960, «Georgia in my mind», «Tú», «Carita divina», «Mil cariños», «Si señor ésta es mi nena», 1959, figuran entre sus temas más reconocidos y grabados por el sello Antar. Así comenzaba la verdadera historia.
Iracundos, Shakers, Mockers, Bulldogs for Export
Los grupos aparecieron por todos lados. Desde Paysandú, los seis sanduceros de oro, Los Blue Kings llegaban a la capital para registrar su primer disco simple «Retén la noche» y «Madison» en Clave Iemsa. La placa tiene la originalidad de que los temas fueron grabados en la fonoplatea de C X 10 Radio Ariel de aquel momento. Fue en 1961. Su debut para el público montevideano fue el 10 de octubre del mismo año en el teatro Florencio Sánchez del Cerro. A los dos meses viajaron a Buenos Aires y se transformaron en Los Iracundos, siendo artistas exclusivos de RCA Víctor durante veinte años.
Al poco tiempo les harían compañía en la vecina orilla, los hermanos Fattoruso, Roberto Capobianco y Carlos Vila, para «Romper todo» con Los Shakers, a través de EMI Odeón, lanzando tres álbumes, alcanzando tres años de sucesos increíbles 19651968 y recorriendo toda América.
La exportación de agrupaciones seguiría hacia Baires con Los Mockers, practicando estilo «Stones», y Los Epsilons o Los Bulldogs, quienes más tarde serían Kano y Los Bulldogs, con muy buenas ventas de «Sobre un vidrio mojado», de Kano-Pierpaoli, canción que se editó en el LP de la banda y en varios volúmenes «ensalada» del sello del perrito y el fonógrafo.
La cantada en inglés
Hasta promediar los sesenta la onda era cantar en inglés. Aquí en Montevideo había conjuntos con integrantes de cabello largo y pantalones «bombilla»: Los Gatos de Gastón «Dino» Ciarlo, primer banda del movimiento beat, Los Claves que también practicaban algo en español Los Shades otro número en inglés y español que pegaron con «No vayas lejos», Los Inocentes, de estilo totalmente beatlemaníaco con «Pienso en ti», que luego se afincarían en Brasil, Los Zafiros se querían parecer a Creedence y lo hacían bastante bien, los hermanos Sergio y Osvaldo Iriarte hoy en España conformaron Los Munlay, con onda Beatles, pero que en sus últimos tiempos, invitaron a integrar a sus filas a «Dino» Ciarlo para erigirse con «Milonga de pelo largo», que junto a «Príncipe azul» de Eduardo Mateo, son dos himnos del bien denominado rock uruguayo.
Y no nos olvidamos para nada de El Kinto Conjunto con Rada, Mateo, Urbano, Chichito Cabral, Lagarde, Sosa y Vita, con los famosos «Musicasión» y «Concierto Beat» en teatro El Galpón, y posteriormente de Totem, exintegrantes de El Kinto: Rubén Rada, Eduardo Useta, Enrique Rey, Mario Chichito Cabral, «Lobito» Lagarde, Roberto Galletti, Santiago Ameijenda, Roberto Giordano y Tomás «Chocho» Paolini; ambos grupos fueron fundadores del Candombe Beat Uruguayo.
Identidad propia que lo caracteriza
El rock uruguayo es la expresión de la música rock realizada en Uruguay. Se diferencia de otros estilos, ya que suele verse influenciado por géneros propios del país, como el candombe o la murga, así como por géneros propios de la región del Río de la Plata, como el tango o la milonga. De esta fusión, que puede darse en mayor o menor medida, surge el rock uruguayo, estilo musical que ha adquirido en el correr de los años una identidad propia que lo caracteriza.
También Los Delfines fueron pioneros de todo ésto, conformados por Julio «July» Fontenla 1a guitarra y voz Jorge «Coyo» Abuchalja 2a guitarra y voz Esteban Hirschfeld órgano, piano y voz Mario Aguerre bajo y voz y Jorge «Chocho» Vila en batería. Editaron un muy buen álbum «Estamos seguros» en 1969, por Clave Iemsa y «Amigos sigue igual» y «Con esa voz», en español, en 1972, lanzamiento De La Planta. Realizaron infinidad de presentaciones por Montevideo e interior y casi siempre formaban dupla en la programación de los bailes con el Sexteto Electrónico Moderno, de Armando Tirelli en los teclados, de corte instrumental y romántico, algo muy solicitado por las parejas de entonces cuando se bailaba muy juntitos, algo que se fue perdiendo a través del tiempo, lamentablemente.
Psiglo: Rock Progresivo Uruguayo
Un capítulo aparte le brindamos a Psiglo, quien a pesar de su breve existencia, continúa siendo considerado una de las agrupaciones más importantes de la historia del rock sudamericano y se cuenta entre los 20 más destacados del «hard rock progresivo» de Hispanoamérica. Se conformó con César Rechac, Luis Cesio, Jorge García Banegas, Gonzalo Farrugia, y Rubén Melogno. Se mantuvieron activos desde 1971 a 1975. En Noviembre de 1971, actúan junto a Totem en el «Barock» »Buenos Aires Rock» en el velódromo de Buenos Aires. En julio de 1972 editan su primer simple, grabado en Sondor y con un formato poco comercial, «Gente sin camino» supera los seis minutos de duración en una época que lo máximo para un tema que la radio difundiera era tres minutos. Sin embargo «En un lugar un niño» logra la difusión masiva. Ellos tapizan la Avda. 18 de julio con afiches que dicen «Los que aún no han comprado el primer simple de Psiglo están para el psiquiatra» y las ventas son excelentes. El 13 de agosto de 1972 realizan su primer concierto en sociedad en Teatro Solís. Fue una banda recordada por todos.
Y nos faltan muchos, pero muchos títulos más. Pero, por hoy no tenemos más espacio. Lo dejamos para una próxima oportunidad, que la habrá sin dudas.
Juanjo Alberti para Semanario La Prensa
Publicado sábado 18 de abril de 2015 hora 00:28








