Cada 21 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. Ese día, en 1960, la policía abrió fuego y mató a sesenta y nueve personas en una manifestación pacífica contra las leyes de pases del apartheid que se realizaba en Sharpeville, Sudáfrica. Al proclamar el Día en 1966, la Asamblea General instó a la comunidad internacional a redoblar sus esfuerzos para eliminar todas las formas de discriminación racial.
Tolerancia, inclusión, unidad y respeto por la diversidad para combatir la discriminación. Los derechos humanos son inherentes a todos las personas sin discriminación alguna. El derecho a la igualdad y a la no discriminación son dos de sus piedras angulares. El artículo 1º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclama que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Por su parte, el artículo 2º afirma que toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza o de cualquier otra índole.
Aun así, el racismo, la xenofobia y la intolerancia son problemas comunes en todas las sociedades. De igual manera, las prácticas discriminatorias —dirigidas especialmente contra migrantes, refugiados y afrodescendientes— son frecuentes.
A los Estados se les insta a que tomen medidas integrales para combatir el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia, así como que promuevan la tolerancia, la inclusión, la unidad y el respeto a la diversidad.
Cada día, todos nosotros podemos alzarnos contra los prejuicios raciales y las actitudes de intolerancia. En diciembre de 2018 se cumple el 70º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, celébralo sumándote a la lucha contra el racismo y defendiendo los derechos humanos.
Hay que frenar a los líderes mundiales que difunden la superioridad racial

El 20 de marzo, en vísperas del Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial , el Secretario General de la ONU y el Alto Comisionado para los Derechos Humanos alertaron en la Asamblea General sobre un aumento de la xenofobia, el racismo y la intolerancia alrededor del mundo.
Es hora de que todas las naciones y las personas estén a la altura de las palabras de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que reconoce la dignidad inherente y los derechos iguales e inalienables de toda la humanidad, dijo António Guterres, quien reafirmó su rechazo a todas las formas de racismo e intolerancia que persisten alrededor del mundo.
Guterres citó el trato “atroz” a los musulmanes rohinyás en Myanmar, el resurgimiento de los puntos de vista neonazis en los partidos políticos de extrema derecha y las falsas acusaciones contra los refugiados y migrantes, a quienes se les niegan sistemáticamente sus derechos y se les califica de una amenaza para las sociedades a las que intentan unirse sin tener en cuenta los beneficios que aportan.
“Todavía tenemos un largo camino por recorrer antes de que terminemos con las actitudes, las acciones y las prácticas discriminatorias que afectan nuestro mundo. Entonces, en este Día internacional, consideremos cómo podemos promover mejor la tolerancia, la inclusión y el respeto por la diversidad en todas las naciones y entre todas las comunidades”, dijo el titular de la ONU.
El Secretario General aseguró que para ello resulta necesario eliminar los mensajes de odio, el concepto de “nosotros” y “ellos” y la actitud falsa de que se puede aceptar a algunos y rechazar a otros simplemente por cómo se ven, a quién adoran o a quién aman.
“Siempre debemos hacer frente a los líderes que difunden su visión tóxica de la superioridad racial, especialmente cuando la utilizan en un lenguaje desinfectado para denigrar a los migrantes y los extranjeros”, resaltó Guterres, quien agregó que se debía proteger a los jóvenes de estas ideologías extremistas y no permitir que éstas idealicen y legitimen nuestras sociedades.
Zeid Ra’ad al Hussein hizo eco a las palabras del Secretario, y recordó lo establecido en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que cumple setenta años en 2018.
“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Cualquier doctrina de superioridad basada en diferenciación racial es científicamente falsa, condenable moralmente, socialmente injusta y peligrosa”, dijo.
Zeid aseguró que cada vez que un niño es humillado o discriminado por el color de su piel, la Carta de las Naciones Unidas está siendo negada e ignorada.
“La discriminación racial no se trata solo de injusticia individual. Si los derechos no se respetan, se atrae el conflicto. Repetidamente se ha demostrado que la intolerancia y los prejuicios no solamente nos llevan a desastres sociales y dividen a los pueblos, sino que también pueden generar amenazas a la paz regional y convertirse en un conflicto”, expresó.
Tanto Guterres como Zeid llamaron a predicar y practicar la tolerancia, la inclusión y el respeto por la diversidad a través de un mayor debate y apertura y el intercambio de diferentes puntos de vista, experiencias y perspectivas.
“Esto se logra a través del liderazgo, el tipo de liderazgo demostrado por Nelson Mandela. Un liderazgo lo suficientemente valiente y con los principios suficientemente sólido para contrarrestar la intolerancia, el racismo y la discriminación en todas sus formas”, dijo el Secretario General, “esto es lo que representa a las Naciones Unidas”, concluyó.
Copyright Naciones Unidas news.un.org



































